La marmota


   Mamífero roedor de la familia de los esciúridos, a la cual pertenecen también las ardillas. Figura entre los animales más dormilones, y por eso se dice que duerme como una marmota el que lo hace excesivamente. Carece de la vivacidad y agilidad característi­cas de las ardillas y tampoco se les parece en aspecto ni en su manera de vivir. Es de cuer­po pesado y cola corta, y vive en cuevas que construye entre las peñas de regiones montaño­sas o en el suelo de los campos. Hay varias es­pecies propias de los países septentrionales, tanto de Europa y Asia como de América. La más común en las montañas de los E.U.A. y Canadá es conocida por los tramperos con el nombre de "silbadora", porque cuando está fue­ra de su cueva y presiente algún peligro lanza un silbido como señal de alarma. Al comen­zar el otoño las marmotas se esconden en sus cuevas e inviernan hasta que se acerca la pri­mavera; el periodo de invernación dura de 120 a 170 días, según las especies, de modo que si se añaden las horas diarias de sueño correspon­dientes al resto del año, resulta que duermen unas tres cuartas partes del mismo. Durante su letargo invernal su ritmo cardiaco disminuye mucho, y sólo respiran una vez cada cuatro o cinco minutos.
   Las marmotas se amansan con facilidad: en otro tiempo era frecuente ver en los pueblos de Francia y de Alemania a individuos que se ganaban la vida exhibiendo por las calles mar­motas amaestradas.