La ciclorrana

   Cualquier rana o sapo es susceptible de descargar un fluido de su vejiga cuando se la comprime ligera­mente, y este fluido consiste principalmente en agua. Los sapos y ranas que viven en el desierto alojan un mayor volumen de líquido en su vejiga, y reciben por ello el nombre de portadores de agua. Pero, en particu­lar, es una especie la que merece este calificativo: la ciclorrana que vive en los desiertos de Australia.
Su cuerpo es aplastado, de unos 6,5 cm de longitud, siendo sus extremidades delanteras robustas y bastante cortas, mientras que las traseras son más bien regordetas y de planta palmeada. De color grisverdoso, presenta a menudo una línea oscura que corre a lo largo del dorso. Su piel es rugosa. La cabeza parece pequeña dado el volumen del cuerpo, y el animal se asemeja más al sapo común europeo que a la rana roja. Ésta puede ser la razón que explique por qué en ocasiones esta especie y otras similares, que se en­cuentran asimismo en Australia, han sido llamadas comúnmente sapos portadores de agua. La ciclorrana se extiende por las zonas desérticas de Nueva Gales del Sur y Queensland, región norte de Australia meridional y Australia central.