También conocido como
calamar de la Antártica o calamar colosal, el
Mesonychoteuthis hamiltoni fue descubierto por primera vez en 1925, cuando se encontraron un par de gigantescos tentáculos en el estómago de un cachalote. Es una especie que habita exclusivamente en aguas profundas, vive a más de mil metros de profundidad, lo que dificulta su estudio y la recolección de especímenes; sin embargo, se estima que su tamaño alcanza los 14 metros de longitud, y llega a pesar 150 kilos; sus
ojos, de 25 cm de diámetro, son tal vez
los más grandes del reino animal.