Los huéspedes de las flores

   En los siglos XVII y XVIII, los científicos demostraron que las plantas tenían sexo, empezándose a estudiar los métodos de polinización. Asi se abrió el camino a los estudios especulativos, del s. XIX, sobre la "vida amorosa de las flores" y sus "huespedes invitados y no invitados", y a la investigación experimental, más realista, de nuestros días. La naturaleza tiene numerosas solucio­nes para resolver la polinización de las flores. En algunas plantas, los granos de polen se transmiten al pistilo, al en­contrarse y chocar en la misma flor la extremidad de éste con la del estambre. El resultado es la autofecundación. Pe­ro más corriente y más beneficiosa para la herencia de las plantas es la fecunda­ción cruzada: el polen va de una flor a otra de la misma especie por medio del viento, el agua o un animal. En este úl­timo caso, la flor recurre a los insectos que buscan néctar y polen. Algunos pá­jaros tropicales e incluso ciertos ma­míferos pequeños son también visitantes de las flores.
   En los demás casos, la mayoría de las flores son polinizadas por el viento (só­lo algunas lo son por el agua).  Las plan­tas polinizadas por el viento tienen flo­res pequeñas y sin color, y crecen en grandes masas, verbigracia los pinos y los cereales. Como el resultado se debe al azar, se necesita grandes can­tidades de polen —un abedul produce más de 5 millones de granos de polen—. En la primavera y el verano, el aire, en los bosques y campos de trigo, lleva en suspensión abundante polen.
   Aproximadamente, el 75 % de las plan­tas con flores son polinizadas por in­sectos. Estas flores, con sus vivos co­lores y perfumes, atraen los insectos. Algunas plantas están adaptadas a de­terminadas clases de ellos. Las flores ensanchadas, p. ej. las que forman um­bela, pueden ser polinizadas por mu­chos insectos diferentes, como moscas y escarabajos. Pero en flores más pro­fundas y estrechas sólo pueden llegar al néctar algunas especies, como p. ej., abe­jorros y abejas en las labiadas, y mari­posas en las flores con nectarios o corolas profundos.
   Con sus atractivos, las flores estimulan diversos instintos en los insectos, sobre todo el de alimentarse. Hay insectos que acuden a la flor para encontrar su pare­ja o poner huevos; otros, para buscar protección; y los depredadores, para cazar desde allí su presa.


 
 
 

¿Pueden perros y gatos vivir juntos?

Archives


¿Sabías que las personas viven más si conviven con mascotas?

¿Sabías que..?

PERROS DEL TITANIC
Dos perros sobrevivieron al naufragio del Titánic. Escaparon en los primeros botes salva-vidas, que llevaban tan poca gente que a nadie le importó que los dos animales estuviesen allí.


MUJERES VETERINARIAS
Aproximadamente el 80 por ciento de los estudiantes admitidos en las escuelas veterinarias estadounidenses son mujeres.

estadísticas