Los armadillos son muy buenos excavadores, y utilizan sus afiladas garras para excavar en busca de comida, que es principalmente insectos, gusanos y otros invertebrados.
Algunos armadillos prefieren construir sus madrigueras cerca de los arroyos y quebradas, cerca de las fuentes de alimento.
Otras especies de armadillo comen sólo las hormigas y no mucho más.
Los excrementos del armadillo parecen bolas de arcilla, ya que este animal come una gran cantidad de tierra cuando recoge insectos y pequeños caracoles del suelo. Este hábito de comer tierra, por cierto, es la razón de que los dientes del armadillo sean oscuros, en ocasiones incluso negros.

